Hay una tendencia que está surgiendo por necesidad y que se está convirtiendo en un problema.
Me refiero al uso de la bicicleta como medio de transporte.
La verdad es que a muchos capitalinos no nos está quedando otro remedio que recurrir a la bici, porque en automóvil ya no se puede llegar a ningún lado.
Nuestros radioescuchas no me dejarán mentir pues acostumbran escucharte mientras están atorados en uno de los cientos de embotellamientos que ocurren diariamente en la ciudad en días normales. Ni hablar de lo que sucede cuando hay manifestaciones o bloqueos.
De todos los medios de transporte alternativos, para mí el mejor es la bicicleta, es más yo soy fan de la bici.
La bronca es que los nuevos usuarios de la bicicleta se están convirtiendo en un problema, porque hacen lo que quieren y se han convertido en una amenaza más para los peatones.
Los que se aventuran a caminar, ya sea por necesidad, por ejercicio o por gusto, han descubierto que ser peatón es un auténtico deporte extremo en el que se juegan la vida.
Los automovilistas tratan a los peatones como una molestia, los choferes de microbuses parecen disfrutar al echarles los vehículos y tratar de matarlos.
Y ahora, los peatones tienen que enfrentarse a los ciclistas. No es extraño ver que cuando hay mucho tráfico, los de la bici se suben a la banqueta para avanzar más rápido y, como buenos capitalinos prepotentes, les echan la bici a los peatones.
Es más hace unos días vi a un ciclista que iba por la banqueta paseando a su perro en la Colonia Condesa. Como allá las banquetas son muy estrechas el perro y la bici no dejaban paso a nadie más y la gente tenía que bajarse al arroyo vehicular para avanzar. ¡Es el colmo!
Lo que los nuevos ciclistas parecen ignorar es que también tienen que cumplir ciertas normas al circular en el DF y que están regulados por el Reglamento de Tránsito Capitalino.
Desde luego está prohibido circular en banquetas, circular sin casco y obstruir carriles entre otras cosas. La bronca es que ningún patrullero de tránsito sanciona a los ciclistas que cometen violaciones al reglamento.
Entonces, los ciclistas están operando en una especie de zona gris, donde hacen lo que quieren y se convierten en una amenaza para los peatones.
Y mira, los ciclistas no la tienen fácil, porque en esta ciudad los automovilistas parecen odiar a las bicis y se les cierran y los agreden como si les molestara que ellos puedan avanzar más rápido.
De hecho, mueren más ciclistas en el DF que conductores de automóviles, pero no es justo que las bicis se quieran desquitar ahora con los peatones.
Lo que tenemos que hacer es aprender a circular sin agredir al más débil porque la circulación es difícil de por sí, como para volverlamás complicada.
Cuenco Tibetano Solfeggio 174 Hz
Hace 1 año

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